El gobierno de Chile ha celebrado esta mañana un hito significativo en la administración ambiental del país con la promulgación de la ley que establece el nuevo Servicio Nacional Forestal, conocido como Sernafor, transformando a la actual Corporación Nacional Forestal (Conaf) en un servicio público más eficiente. Esta transformación se fundamenta en la necesidad de fortalecer las funciones y atribuciones que ha desempeñado la Conaf en la protección de los bosques y ecosistemas, dotando a sus funcionarios de facultades de ministros de fe para verificar posibles infracciones. El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, subrayó que esta nueva instancia institucional representa un avance crucial hacia la conservación de los recursos forestales y la biodiversidad en Chile.
Según Valenzuela, el nuevo Sernafor se centrará en tres tareas fundamentales: la preservación y el acompañamiento en procesos sustentables, la prevención y mitigación de incendios forestales en coordinación con Bomberos, y el fomento de la industria de la madera y los bosques, que son esenciales para la matriz productiva del país. Aida Baldini, directora de Conaf, resaltó la necesidad de este Servicio Nacional Forestal para abordar simultáneamente los desafíos económicos y ambientales, así como para atender las demandas sociales. Asimismo, destacó la importancia de la colaboración entre el sector público y privado para avanzar en la gestión del bosque nativo, enfatizando el potencial de empleo que esta actividad puede generar en las áreas rurales.
La nueva estructura institucional implicará una reestructuración en la Conaf, que ahora se dividirá en dos entidades: el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), que estará bajo la tutela del Ministerio del Medio Ambiente, y Sernafor, que dependerá del Ministerio de Agricultura. Este último operará como un servicio descentralizado, con personalidad jurídica propia y objetivos claramente definidos relacionados con la protección, preservación y manejo sustentable de los bosques. Además, el Sernafor estará facultado para actuar de manera más autónoma al coordinar políticas y planes de conservación, eliminando la burocracia que retrasaba la respuesta ante emergencias ambientales.
Un aspecto crucial de la nueva ley es el refuerzo de la prevención y el combate a los incendios forestales, que ha sido un problema recurrente en el país. El establecimiento del Plan Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres por Incendios Forestales será fundamental para definir objetivos claros y acciones concretas en términos de prevención y preparación ante estos desastres. La ley también destaca la importancia de la coordinación entre el Sernafor y la Secretaría Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), asegurando que las acciones de protección y respuesta a incendios forestales estén bien organizadas y ejecutadas.
En resumen, la creación del Servicio Nacional Forestal marca una nueva era en la gestión de los recursos forestales en Chile, con un enfoque renovado en la sostenibilidad y la cooperación. El gobierno, junto a organizaciones como la Corporación de la Madera (Corma), ha manifestado su compromiso de trabajar en pro del desarrollo de los bosques y la cadena productiva relacionada, generando empleo y fomentando prácticas ambientalmente responsables. Esta reforma no solo busca abordar las preocupaciones económicas, sino también garantizar que el patrimonio natural de Chile permanezca protegido para las futuras generaciones.




