El mercado comienza a mostrar una tendencia preocupante que contradice las proyecciones del Banco Central respecto a la inflación anual para 2025, que se había establecido en un 3,6%. Según un informe publicado por La Tercera, basado en datos de la consultora Consensus Forecasts de febrero, los expertos ahora anticipan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría cerrar el año en un 3,9%. Esta corrección al alza en las expectativas de inflación se ha consolidado durante cuatro meses consecutivos, lo que indica un cambio significativo en la percepción del mercado.
La revisión de las proyecciones de inflación no es un fenómeno reciente. En octubre del año pasado, los analistas esperaban una inflación anual de 3,4% para 2025, pero en cuestión de meses esta cifra ha ido escalando, alcanzando un 3,9% en febrero. Este cambio ha sido impulsado en gran medida por los elevados precios que se registraron en enero, con un aumento mensual del IPC del 1,1%, lo que representa el mayor incremento desde octubre del año pasado, cuando el IPC llegó a 5%.
Los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reflejan la presión inflacionaria que enfrenta la economía. En términos interanuales, el IPC se situó en un 4,9%, alejándose aún más de la meta del 3% anual establecida por el Banco Central. Las expectativas iniciales apuntaban a un aumento del IPC de entre 0,7% y 1% para enero, pero el incremento real superó estas proyecciones, siendo el principal factor responsable el fuerte aumento en las tarifas eléctricas.
Con el descongelamiento de las tarifas eléctricas el año pasado, los aumentos han sido significativos, alcanzando un 55% en las cuentas de luz a nivel nacional. Este incremento se debe a las alzas de tarifas implementadas en julio y octubre de 2024, así como a la reciente subida en enero de este año. Esta situación ha llevado a los economistas a anticipar que el Banco Central adoptará un enfoque más cauteloso en su política monetaria para combatir la creciente inflación.
De cara a las próximas reuniones del Banco Central, se espera que mantenga la Tasa de Política Monetaria (TPM) en un 5% en su reunión del 21 de marzo, así como en la de mayo. Este escenario refleja la necesidad de los gestores de la política monetaria de reaccionar ante un entorno inflacionario en ascenso y de considerar los efectos de las tarifas de energía y otros factores en el costo de vida de los consumidores, lo que podría influir en sus decisiones futuras.




