El Museo Taller de Santiago se transforma en el epicentro de la obra de Claudio Di Girólamo con la exposición «De lo humano y lo divino», que presenta más de un centenar de creaciones del artista. Esta muestra, que estará abierta al público hasta mediados de mayo, incluye pinturas, esculturas, maquetas y una serie de bocetos que revelan la profundidad de su trayectoria artística. Espacios como este permiten redescubrir la esencia del trabajo de Di Girólamo, un artista italo-chileno cuya obra ha dejado una huella indeleble en las artes visuales del país.
La muestra, curada por Francesco Di Girólamo, hijo del artista, ofrece una mirada íntima y familiar sobre la vida de Claudio. La exposición destaca no solo su legado artístico, sino también la influencia de su familia en su proceso creativo. Testimonios visuales y objetos que pertenecieron a su vida cotidiana están presentes, recreando el ambiente del taller donde Di Girólamo ha trabajado durante décadas. Obras dedicadas a su vida familiar, así como retratos realizados por su padre, brindan un contexto personal que invita al espectador a entender la conexión entre sus raíces y su arte.
Otro aspecto fundamental de esta exposición es la forma en que Di Girólamo incorpora su fe y sus convicciones sociales en su trabajo. A través de una variedad de formatos, sus obras reflejan un compromiso profundo con temas de trascendencia y humanidad. Las vibrantes paletas de colores y las líneas que fluyen con elegancia permiten al espectador apreciar no solo la estética, sino también el mensaje detrás de cada creación. La habilidad del artista para entrelazar estos elementos establece una conversación entre el arte y la vida, desnudando las inquietudes y esperanzas que lo han acompañado durante su trayectoria.
En el fondo de la muestra, una notable colección de bocetos ofrece una mirada inédita a los procesos creativos de Di Girólamo. Estos estudios, desde sus comienzos como muralista hasta sus exploraciones más recientes, revelan su evolución artística y su ruptura con las convenciones del arte tradicional. La geometría, un elemento clave en su obra, se presenta como un vínculo entre sus influencias académicas y su estilo personal, consolidando un legado que sigue vigente y desafiante. La técnica de Di Girólamo, marcada por su capacidad de generar formas limpias y significativas, invita a los asistentes a explorar las capas de significado en cada pieza.
Con 95 años de edad, Claudio Di Girólamo continúa activo en su estudio, dedicando su tiempo al dibujo y modelado. La exposición no solo celebra su obra, sino también su compromiso inquebrantable con el arte. «Un artista trabaja nada más y nada menos que con la belleza», afirma Di Girólamo, reflejando su conexión continua con el proceso creativo. Así, el Museo Taller no solo se convierte en un espacio de exhibición, sino en un homenaje a una vida rica en cultura, arte y pasión, recordándonos la importancia de la persistencia frente a la búsqueda de la belleza.




