La **Contraloría General de la República** emitió un dictamen el pasado 29 de abril sobre el uso del emblemático Palacio de **La Moneda** durante la gestión del presidente **José Antonio Kast**, ratificando que no se encontraron ilegalidades en la realización de cultos religiosos ni en el uso de este recinto como residencia presidencial. Este pronunciamiento responde a una queja presentada por un grupo de ciudadanos, entre ellos **David Silva Bernales** y **Miguel Yáñez Lagos**, quienes, bajo reserva de identidad, cuestionaron la legalidad de dichas actividades en el histórico edificio gubernamental.
En el informe, la contralora **Dorothy Pérez** destacó que La Moneda ha tenido diversos espacios como patios, salones y habitaciones que históricamente han sido utilizados tanto para actividades oficiales como para la residencia del presidente y su familia. Este uso, según el dictamen, es parte de la tradición del recinto y se considera una práctica aceptable dentro del marco legal chileno, evidenciando así su papel integral en la función ejecutiva del país.
Asimismo, la Contraloría aclaró que la realización de cultos y misas en La Moneda se han venido llevando a cabo a lo largo de los años, lo que no contradice la naturaleza laica del Estado chileno. En el dictamen se menciona que dentro del palacio existen tres capellanías que han sido oficialmente autorizadas, lo que enfatiza el respeto a la diversidad de creencias dentro de un marco institucional que garantiza la libertad religiosa, tal como lo establece la Constitución.
El organismo contralor también subrayó que las actividades religiosas en La Moneda son organizadas por la **Oficina Nacional de Asuntos Religiosos**, ubicada en el Ministerio Secretaría General de la Presidencia, cuya finalidad es promover el derecho a la libertad de culto. La Contraloría concluyó que las denuncias presentadas se encuentran dentro del uso tradicional del inmueble, sin establecer ninguna advertencia o reproche en relación a dichas prácticas.
Finalmente, aunque el dictamen no encontró irregularidades, sí hizo hincapié en la necesidad de que la Dirección Administrativa de la Presidencia colabore con el Consejo de Monumentos Nacionales y el Ministerio de Bienes Nacionales para actualizar las regulaciones del uso de espacios en La Moneda y el Palacio Cerro Castillo. La Contraloría remarcó la importancia de que estas normas respeten principios de eficiencia y transparencia, además de asegurar el adecuado mantenimiento y protección de este importante patrimonio nacional.

