El reciente acuerdo alcanzado entre Booking.com y la Fiscalía Nacional Económica (FNE) marca un hito importante en el sector de las agencias de viaje en línea en Chile. Tras una exhaustiva investigación que comenzó en enero de 2024, la FNE ha logrado que Booking.com elimine las denominadas **cláusulas de paridad de precios**, que impedían a los hoteles ofrecer tarifas más competitivas en sus propios canales de venta. Este convenio no solo conlleva la eliminación de estas cláusulas, sino que también obligará a la empresa a pagar una multa de **US$ 6 millones** destinados a fines fiscales, poniendo fin a un prolongado proceso que ha tenido implicaciones significativas para la competencia en el mercado.
Las cláusulas de paridad de precios, que fueron objeto de escrutinio durante la investigación, impedían a los establecimientos de hospedaje cobrar menos por sus servicios en plataformas alternativas como sus sitios web o a través de otras agencias. Esto supuso un importante obstáculo para los hoteles a la hora de atraer clientes directamente y reducir su dependencia de plataformas como Booking.com. La FNE argumentó que tales prácticas limitaban la competencia y, en consecuencia, perjudicaban a los consumidores al restringir sus opciones a precios más competitivos.
Además de las cláusulas de paridad, la FNE amplió su investigación para examinar los programas de fidelización de Booking.com, que condicionaban la participación a la aceptación de estas cláusulas restrictivas. Según el estudio de mercado realizado por la FNE, se constató que casi todos los principales actores del mercado en Chile utilizaban este tipo de contratos, siendo Booking.com la plataforma más destacada en términos de participación. Este hallazgo resalta la importancia de la regulación en un sector donde las prácticas comerciales pueden tener un gran impacto en la experiencia del consumidor.
La Fiscalía advirtió que los efectos nocivos de las cláusulas de paridad se extienden más allá de la competencia entre plataformas, ya que también debilitaban la capacidad de los hoteles para hacer frente a los precios incrementales impuestos por las comisiones de las OTAs. Al finalizar el acuerdo, Booking.com tendrá un plazo de 30 días para implementar los cambios estipulados y asegura que no reintroducirá dichas cláusulas en el futuro, un compromiso que podría tener repercusiones positivas para los consumidores y el sector hotelero en Chile.
Sin embargo, Booking.com no ha dejado de mejorar su posición, alegando que las cláusulas de paridad eran, en esencia, procompetitivas, ya que incentivaban la inversión en tecnología y mejoraban la calidad de los servicios. A pesar del acuerdo y de la eliminación de las cláusulas, la empresa se ha mantenido en desacuerdo con el análisis de la FNE, insistiendo en que su conducta ha sido siempre conforme a la legislación de libre competencia. El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia deberá aprobar el acuerdo, cuya audiencia está programada para el 23 de marzo, dando así un paso crucial hacia una mayor transparencia y competitividad en el mercado turístico chileno.




