MAPFRE Economics ha elevado sus previsiones de crecimiento para la economía global, estimando un avance del 3,1% para este año, lo que representa una décima más en comparación con sus proyecciones anteriores. Este optimismo se refleja en el informe «Panorama económico y sectorial 2025», publicado por la Fundación MAPFRE, el cual señala que se espera que la actividad económica mantenga un ritmo sostenido gracias a la inercia de las expectativas positivas observadas en los últimos meses. Además, se anticipa que la inflación se sitúe en un 3,5% este año, descendiendo al 3% en 2026, lo que sugiere un entorno económico que, aunque desafiante, presenta oportunidades de crecimiento.
Los Estados Unidos son uno de los focos de atención en el informe de MAPFRE Economics, que prevé un crecimiento del 2,5% para 2025 y del 2% en 2026. La economía estadounidense se beneficiará de un mercado laboral robusto y un consumo sostenido, junto a una inversión firme que podría ser impulsada por las políticas económicas de la Administración Trump. Sin embargo, dicha administración también genera incertidumbre, lo que podría afectar el rendimiento económico. La inflación en EE.UU. se proyecta en un 2,9% este año y en un 2,6% para 2026, lo que podría influir en la capacidad de gasto de los consumidores.
En contraste, la eurozona sigue enfrentando desafíos significativos que limitan su crecimiento. MAPFRE Economics prevé un aumento del PIB de la eurozona del 1,1% este año y del 1,4% el siguiente, con una inflación de 2,3% en 2025 y 1,7% en 2026. Los obstáculos aún no resueltos y las tensiones comerciales han sido identificados como factores clave que dificultan el desempeño económico en esta región. Estos elementos crean un panorama incierto que podría afectar la estabilidad y el crecimiento a largo plazo de los países miembros.
En el ámbito de las economías emergentes, se anticipa un crecimiento más sólido, con un avance del 3,3% para 2025 y del 3,2% para 2026, acompañado de una inflación del 4,5% y del 3,8%, respectivamente. La región de Asia-Pacífico también muestra un crecimiento destacado, proyectado en un 4,4% este año y un 4,1% el próximo. En particular, China presenta un crecimiento del 4,3% en 2025, a pesar de la debilidad en su sector inmobiliario y las tensiones comerciales con Estados Unidos. La inflación en China se mantendrá en niveles bajos, cerrando 2025 con un incremento de precios del 0,7%.
Por último, América Latina se enfrenta a un panorama mixto, con un aumento del PIB del 1,6% este año y del 1,7% en 2026, condicionado por su interacción con la economía estadounidense. Se espera que la inflación media en la región alcance el 8,6% en 2025 y el 8% en 2026. A pesar de las vulnerabilidades, MAPFRE Economics destaca que la mejora en las condiciones de financiación y la recuperación del crédito en las principales economías impulsarán la actividad económica en general, beneficiando especialmente al sector asegurador. Este contexto sugiere que, aunque existen retos, también hay oportunidades que pueden ser aprovechadas por los diferentes sectores económicos.




