En un estudio reciente realizado por el área de Consulting Services de Stefanini Group, se ha revelado un cambio significativo en las preferencias de los usuarios al momento de elegir un crédito. A medida que la multibancarización se intensifica, los clientes están priorizando los créditos que les ofrezcan cuotas y plazos más flexibles, en lugar de optar por montos de financiamiento más altos. Esta tendencia resalta una transformación en la forma en que los consumidores valoran la calidad de sus interacciones bancarias, prefiriendo condiciones que se ajusten a sus realidades financieras y necesidades específicas.
La investigación indica que un 37% de los encuestados considera la flexibilidad en términos de cuotas y plazos como el criterio más relevante a la hora de evaluar opciones de financiamiento. En comparación, solo un 18% se inclinó hacia el monto total disponible. Este cambio apunta a que, en un contexto donde los usuarios son cada vez más conscientes de su capacidad de pago, buscan productos financieros que les permitan mayor control y adaptabilidad en su gestión de deudas.
Frente a estas preferencias, otros factores también han cobrado relevancia, como la confianza y la seguridad que los consumidores sienten hacia su banco, que se han mantenido como el principal motor de decisión con un 90% de valoración. A esto le siguen la calidad de la experiencia digital y la transparencia en las transacciones, con un 88%. Enrico Geiger, Head del área de Consulting Services de Stefanini Group, destaca que «la confianza habilita la relación, pero es la experiencia diaria la que la convierte en principalidad».
El estudio también destaca que las aplicaciones móviles se han consolidado como el principal canal de interacción entre los bancos y sus clientes. Sin embargo, el informe señala que aún persisten obstáculos en procesos más complejos, como la gestión de créditos e inversiones. Estos aspectos son claves en la relación bancaria, ya que una experiencia negativa en estas áreas puede deteriorar la confianza del cliente. Donato de Andrade, Country Manager para Chile de Stefanini Group, enfatiza que «la experiencia digital se convirtió en un componente central de la relación bancaria».
Finalmente, la investigación refleja un claro cambio en las expectativas de los usuarios, quienes demandan interacciones sencillas, personalizadas y consistentes en todos los puntos de contacto con sus entidades financieras. Este fenómeno sugiere que los bancos deben adaptarse rápidamente para ofrecer soluciones que no solo se alineen con las necesidades individuales de los clientes, sino que también fortalezcan su lealtad a largo plazo. Así, la flexibilidad se posiciona no solo como una característica deseada, sino como un imperativo para el sector bancario.




