Reputación Online

No todo es posible: las complejidades del proceso de limpieza de imagen

Se ha dicho que la limpieza de imagen en estos tiempos donde la información ya no es un bien exclusivo de ciertos sectores sociales, sino que hoy se ha vuelto horizontal y democrático, por lo que tanto lo bueno como lo malo se encuentra a completa disposición del público usuario de las diferentes plataformas.

Así, es una necesidad de estos días ─para personajes públicos o empresas de importante reconocimiento social─, contar con herramientas que les permitan sortear las percepciones negativas y poder “limpiar” los contenidos que afecten su imagen a nivel social.

El proceso de limpieza de imagen depende de una serie de factores, lo que entrega mayor o menor nivel de dificultad a la tarea. De esta forma, las complejidades se establecen a partir de los hechos o circunstancias que rodean al personaje público u organización que busca este servicio.

Por lo mismo, este proceso no se lleva delante de manera simple, porque la tarea no es sencilla e involucra una serie de pasos previos hasta la toma de decisión respecto de la estrategia a la que se debe acudir para concretar el trabajo. De hecho, en palabras de Uri Martinich, director de la Agencia de posicionamiento ROI ─organización que ha logrado hacerse un nombre en el mercado del manejo de reputación en línea y posicionamiento SEO─, comenta que “la principal complejidad es que no siempre es posible”.

En este sentido, el ejecutivo de esta agencia especialista en limpieza de imagen en internet explica que: “Hay que entender que hay límites sobre lo que se puede hacer y lo que no. Lo que hace Google es mostrar el resultado más relevante”. Y recalca: “Si para Google lo más relevante de una persona es siempre la aparición que le afecta, es muy difícil de hacerla desaparecer; salir de Google es casi una misión imposible”.

¿Se aceptan todos los proyectos de reputación en línea?

Junto con eso, Martinich mantiene que uno de los elementos que deben aprender a manejar es la postura de los clientes, ya que explica que “lo más difícil tiene que ver con la expectativas. Hemos trabajado temas muy difíciles, pero no podemos hacerlo todo, eso es una de las complejidades”.

No se puede hacer todo en esta tarea, pero tampoco se puede trabajar con todo el mundo. Y en este punto Martinich es claro en señalar que: “Nosotros tenemos un código de ética por lo que no aceptamos a cualquier cliente”.

Al respecto, el director de la agencia explica su norma de trabajo se sustenta en que  “creemos que existe el derecho al olvido y una persona debe tener el derecho de cosas que lo afectan o que pasaron hace mucho tiempo”. Al mismo tiempo, recalca que existen casos donde pasa que clientes que “estuvieron envueltos en un escándalo pero que luego resultaron inocentes de los cargos, pero que los resultados que siguen rankeando son los negativos, estamos felices de ayudarlo”.

En este mismo sentido, Martinich es determinante en señalar que: “No trabajamos con personas condenadas en delitos de estafas o con relación a delitos sexuales, ya que el hecho de que esos contenidos aparezcan en Google permite a posibles víctimas que se enteren. Tendríamos una responsabilidad moral si llegamos a limpiar a una persona así”. Enfatiza en la responsabilidad social que conlleva el desarrollo de estos procesos en los cuales se involucran otros elementos, donde el negocio no puede nublar la perspectiva ética que debe considerar las labores de limpieza de imagen.

De esta forma, el ejecutivo de ROI sostiene que para asegurarse de no cometer errores con los clientes que toman, “en algunos casos hay que revisar legalmente y todos los antecedentes relacionados, porque buscamos que nuestro trabajo no afecte a nadie en la sociedad”.

Compartir:

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.