Renzo Corona, actual presidente del Instituto Chileno de Administración Racional de Empresas (ICARE), enfatizó en la necesidad de que Chile retome crecimientos económicos sostenibles, acercándose a tasas del 4%. En una conversación con Chócale, Corona destacó que el país posee el potencial necesario para recuperar un dinamismo económico que beneficie a la población, pero esto requiere un compromiso decidido por parte de todos los sectores, a saber, Estado, empresas y sociedad civil. En el contexto actual, donde los desafíos económicos son evidentes, el crecimiento no es solo una métricas económica, sino un medio para alcanzar el bienestar general de los chilenos.
Desde su reciente asunción el 1 de julio, Corona ha marcado su gestión en tres ejes fundamentales: crecimiento, confianza y colaboración público-privada. El presidente de ICARE reconoce que la confianza es crítica para establecer un entorno favorable que propicie el desarrollo, mientras que la colaboración entre el sector público y privado es esencial para enfrentar los retos que presenta el país. «No es suficiente con una reforma; debemos implementar diversas estrategias de forma coordinada para que el crecimiento se traduzca en beneficios concretos para la ciudadanía», reiteró durante su diálogo con Chócale.
Un aspecto vital mencionado por Corona es la importancia del rol de las empresas, que va más allá de la simple creación de empleo. «Las empresas deben ser vistas como un aliado en la solución de problemas sociales, no solo como generadoras de ingresos», subrayó. Para él, es fundamental que las empresas se alineen con un propósito que busque mejorar la calidad de vida de las personas mediante la oferta de productos y servicios de calidad. «La utilidad tiene que ser la consecuencia de haber hecho las cosas bien», aseveró, marcando una clara distinción entre resultados económicos y la misión social de las empresas.
Sin embargo, uno de los desafíos que enfrenta el sector empresarial es la comunicación de sus logros y contribuciones. Según Corona, ha existido una cultura empresarial que favorece el perfil bajo y la humildad excesiva, lo que ha limitado la visibilidad de las aportaciones del sector. «Es crucial que las empresas se atrevan a contar lo que hacen», expresó, haciendo hincapié en que la transparencia y la comunicación abren puertas a una mejor comprensión del rol que juegan en la sociedad. Las nuevas generaciones, según el líder de ICARE, muestran una mayor inclinación a compartir y comunicar, lo que puede ser positivo para cambiar esta percepción.
Finalmente, Corona resaltó la importancia de iniciativas como ICARE Joven, que facilitan el diálogo entre empresarios y las nuevas generaciones, permitiendo que ambas partes profundicen en sus conocimientos y experiencias. Este tipo de encuentros son fundamentales para construir puentes y conectar visiones, y también para fomentar un nuevo espíritu en la cultura empresarial chilena. «ICARE tiene una gran misión que tiene que ver con tender puentes y conectar», concluyó, señalando que el futuro del país depende de la colaboración efectiva entre todos los actores sociales.




