Uber ha dado un paso significativo al anunciar una alianza estratégica con la fintech chilena Galgo, con el objetivo de facilitar el acceso al financiamiento de motos para socios conductores y repartidores en América Latina. Esta colaboración se iniciará en México, con planes de expansión a Chile y Colombia durante el primer trimestre de 2027. La iniciativa busca proporcionar soluciones financieras a los trabajadores de la plataforma que, hasta ahora, han enfrentado importantes barreras para adquirir sus propias motocicletas, lo que a su vez les permitirá reducir sus costos operativos y maximizar sus ingresos.
La inversión de Uber en Galgo no solo respaldará el acceso a financiamiento para los conductores, sino que también impulsará el crecimiento de la fintech en los mercados donde ya tiene presencia y en nuevas regiones. A través de este acuerdo, ambas compañías planean incrementar la inversión en tecnología, datos e inteligencia artificial, herramientas clave para mejorar la eficiencia y la experiencia del usuario en la contratación y financiamiento de motos. Esto representa una clara apuesta por la digitalización y la modernización de los servicios financieros en la región.
El cofundador de Galgo, Sebastián Parot, ha destacado la importancia de esta inversión: «La inversión de Uber nos permitirá redoblar nuestra apuesta por el segmento de gig economy y aspirar a un crecimiento significativo hacia el año 2030, aumentando nuestros ingresos de US$100 millones anuales a US$500 millones, siempre de forma rentable». Esta ambiciosa meta refleja el potencial del mercado de financiamiento en motos, que se presenta como un sector masivo y desatendido en América Latina, en especial en países como México y Colombia, donde se venden cerca de 3 millones de motos nuevas al año.
A pesar de los desafíos, como la reciente sanción de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) a Galgo por prácticas de cobro excesivas, la fintech ha continuado expandiendo su alcance. Actualmente, opera en Chile, Colombia y México, con una red de más de 2.000 distribuidores aliados y más de US$350 millones en líneas de crédito. Este respaldo financiero notorio le permitirá a Galgo afrontar la disminución de liquidez en el mercado de capitales y solidificar su posición como un jugador clave en el financiamiento de motos para la economía del trabajo por encargo.
Con el creciente aumento de la demanda de financiamiento accesible, Galgo y Uber están bien posicionados para abordar las necesidades de los trabajadores de las plataformas de entrega y movilidad en América Latina. «Buena parte de esa demanda aún no puede acceder a un financiamiento en condiciones adecuadas», comentó Francisco Eterovic, cofundador de Galgo, resaltando la oportunidad que representa este mercado. Esta colaboración no solo busca fortalecer la flota de usuarios de Uber, sino también contribuir al desarrollo económico de cientos de miles de trabajadores en la región.




